La razón no importa

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Era miel sin madre.

Y aun hoy, puro anhelo.

Seria por eso que acunaba en canciones de cuna a niñas imaginarias?

Era también todo verde.

Verde ojos y verde boca.

Seria por eso que en el apuro, se confundían ambos y lloraban sus besos?

Deliraba sueños que hacia realidades.

Y mutilaba musas con la facilidad de Neptuno.

Seria por eso que necesitaba tantas?

Quien pretende correr al hombre, no sabe del niño,

pues en su nobleza arrebatada,

te planta una flor.

 

 

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